Anillamiento científico

Anillamiento científico

Onaga lleva a cabo campañas de anillamiento científico con distintas finalidades:

  • Estudios de dinámica de poblaciones
  • Migración
  • Inventariado de especies
  • Educación ambiental

Gran parte de los conocimientos actuales sobre la migración de las aves se los debemos al anillamiento científico. Hasta hace poco más de un siglo se desconocía por completo qué sucedía con las aves que aparecían y desaparecían en función de la época del año en determinadas regiones.

Los primeros pasos para la resolución de esos interrogantes significaron el nacimiento del anillamiento. Éste consiste en el marcaje individualizado de las aves. Así, gracias a sus recapturas se sabe el recorrido que han realizado. Para capturarlas se utilizan muchos métodos, en función del tipo de ave que queramos estudiar. Sin embargo, el más ampliamente usado son las redes japonesas, ideales para capturar pequeños y medianos pájaros (principalmente paseriformes).

El marcaje consiste en la colocación de una anilla metálica en la pata. En ella hay grabado un número específico y un remite para que la persona que la recapture sepa donde enviar esa información.

Para controlar esas aves a distancia, sin necesidad de recapturarlas en mano, se marcan además con otros sistemas: como anillas de lectura a distancia, combinaciones de colores, marcas alares, collares o placas nasales, entre otros.

El anillamiento científico es una herramienta más para el estudio de las poblaciones de aves. Mediante las estaciones de esfuerzo constante y estandarizado, se recogen datos sobre demografía, longevidad, uso de hábitat y otros aspectos de la biología de las aves.

Además, y de forma complementaria, el anillamiento acerca las aves a todo el público, lo que ofrece una oportunidad para la educación y sensibilización ambiental.